Un año repleto de éxitos, nuevos referentes y disciplinas emergentes que confirman la diversidad y el talento del deporte en Navarra
El deporte navarro vuelve a cerrar un año extraordinario, marcado por grandes logros, irrupciones sorprendentes, despedidas emotivas y un futuro que invita al optimismo. Pocas comunidades pueden presumir, como Navarra, de un panorama deportivo tan amplio y diverso, capaz de generar protagonistas en prácticamente todas las disciplinas.
Figuras ya consolidadas como Paula Ostiz, Naiara Irigoyen, Alberto Munárriz o Mikel Merino han seguido sumando títulos, medallas y titulares internacionales, reafirmando su condición de referentes. Pero 2025 también ha sido el año de nuevos nombres propios que amplían este particular abecedario del deporte navarro.
Desde la gimnasia rítmica masculina de Ander Olcoz al pádel profesional de Martina Calvo; del patinaje de velocidad olímpico al muay thai mundial de Mikel Fernández; de la escalada internacional de Haizea Pinto a la halterofilia europea de Laura Chafer; sin olvidar la pelota, el atletismo, el balonmano, el baloncesto —también en silla de ruedas—, el remo, el montañismo o el deporte rural.
Un mosaico de historias que refleja no solo el éxito competitivo, sino también valores como el esfuerzo, la visibilidad de disciplinas minoritarias y el relevo generacional. El deporte navarro sigue creciendo, sumando letras y nombres propios, y dejando una pregunta en el aire: ¿qué nuevas páginas escribirá 2026?
Fuente: Diario de Navarra