Vemos con gran ilusión y esperanza cómo se protege y estudia nuestro gran patrimonio paleontológico. El estudio del BISONTE de Arrafela, o como lo conocíamos en el colectivo, "La vaca de Arrafela", es una gran noticia que celebramos con ahínco.

Pero las simas del parque natural esconden algo más...

Toneladas de basura de todo tipo. Productos fitosanitarios, envases, desechos del esquileo, cocinas, bombonas, herramientas, un sinfín de desechos arrojados durante décadas por una sociedad no concienciada. Sumado a proyectiles, detonados o sin detonar, de cuando Andia se usó como campo de maniobras militares.

Y no solamente están contaminadas estas simas, todas las zonas kársticas de Navarra sufren de esta lacra.

El colectivo espeleológico navarro ha denunciado durante años el abandono total del mundo subterráneo, sin que se nos escuchara. Tras mucho insistir, la normativa, que cumplíamos escrupulosamente, se volvió en nuestra contra. Tras años de negociaciones tuvimos que terminar expresando nuestra queja, nuestra aportación y nuestra petición en el Parlamento de Navarra, pero el eco mediático que logró fue corto e ineficaz.

A día de hoy, la que fue cuna de todos y todas las espeleólogas de Navarra está casi vetada para nuestra práctica deportiva - científica.

Queremos la protección del medio subterráneo más que nadie, ¡es nuestra pasión!

No queremos dinero, ni fotos, ni grandes titulares de pan para hoy y hambre para mañana.

Queremos que se nos deje EXPLORAR, ESTUDIAR, ADMIRAR, TOPOGRAFIAR, DESCUBRIR, LIMPIAR, CUIDAR y RECORRER el maravilloso mundo subterráneo que esconde nuestra Navarra.

Aquí seguiremos los y las que descubrimos "El Hombre de Loizu", El Mamut y los Rinocerontes Lanudos de Mainea, Los Osos de Amutxate... Seguiremos esperando que, algún día, la limpieza de las cabeceras de los acuíferos que aportan a Urederra y Arteta sea una realidad, y se convierta en portada de prensa y cabecera de informativos.

Mientras tanto lanzaremos nuestros gritos desde lo más profundo, para que se escuche a este colectivo, que tanto aporta y que tan poco pide.